22 may. 2018

38-18. EN LAPAZUSO NO HABIA ESTADO MI CHICA. 22-5-2018.


La Norte y el Barranco de Lapazuso. 

Corral de las Mulas, Aparcamiento de Anayet, Barranco Lapazuso y Cara Oeste.
22-05-2018.
Salida 09 h. Llegada 12:45 h.
Sol.
Fácil.
Esquí de montaña.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Lapazuso procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            …pues me subí solo a finales de Marzo. Hoy 22 de Mayo de 2018, no son fechas para el Valle de Tena pero disponemos de una mañana que, primaveral de libro, nos invita a pensar que la nubosidad de desarrollo que aparece todos los días con el paso de las horas, nos dejará el tiempo preciso para nuestra actividad antes de que lleguen las tormentas.

Porteamos desde el Corral de las Mulas.

            Originalmente pensábamos salir de Espelunciecha como procedimiento de portear poco, pasar por el Collado Garmé y bajar a Anayet,  pero cuando llegamos al Corral de las Mulas vemos que la bajada de Garmé a Anayet no tiene nieve y adiós proyecto. Subimos hasta el Portalet y tras comprobar que los porteos son imprescindibles en el Valle de Aneu aunque Cuyalaret tenga nieve hasta la cima, decidimos hacer la actividad desde el Corral de las Mulas.

Encontramos la nieve en el Arranque de la Pista y la Silla de Anayet.

            Son las nueve de la mañana cuando comenzamos a portear en el Corral de las mulas a 1630 metros de altitud. Nunca lo hemos hecho  pues aprovechábamos la carretera abierta al tráfico pero…

Enseguida aparece Lapazuso. 

            La mañana está espléndidamente soleada y en media hora de porteo nos llegamos hasta el límite de la nieve junto al Arranque de la Silla de Anayet a 1730 metros de altitud. Esperamos que no haya corte en las Pista Principal de Anayet ya que fuera está todo entre verde y pardo.

Remontando el Barranco Lapazuso.

            Ha habido un más que aceptable rehielo incluso a esta altitud por lo que el foqueo resulta suave  con una pendiente tan moderada en la que los esquís no dejan huella en muchos tramos.

Pico Royo desde el Barranco Lapazuso. 

            Subimos tranquilamente por la pista en dirección sur hasta que sobre los 1950 metros de altitud la abandonamos para entrar de llano en el Barranco Lapazuso por encima del resalte inferior que se descuelga hasta Culibillas.

La Oeste de Punta Lapazuso. 

            El barranco amablemente inclinado y soleado ya a estas horas se articula en tres pequeños  resaltes vestidos de nieve muy acanalada, durilla en su ladera derecha y blandurria ya  en la izquierda enfrentada al sol.

Hacia el estrangulamiento cimero de nieve en Lapazuso.

            Foqueando sin prisas hemos contemplado la Norte de Lapazuso y Culibillas, luego se nos asoma el Royo y nos acercamos al pequeño rellano en el que se asienta  el Ibón de Lapazuso  que permanece enterrado por los aludes que le han caído desde Culibillas.

Fin de la nieve a unos pocos metros de la Cima de Lapazuso.

            Estamos 2170 metros de altitud y al este aparece ante nosotros la cara oeste del pico por la que vamos a ascender buscando la línea de pendiente más moderada. Para ello hay que trazar una diagonal al norte para ganar altura buscando el pequeño rellano intermedio.

Campo Troya desde Lapazuso.

Samola Alta, Bucuesa y Escarra desde Lapazuso.

            Desde la comba de nieve del rellano arranca la pared somital que ofrece una subida corta, directa y muy erguida y otra diagonal al norte en busca del estrangulamiento que abre la puerta a la cima.

Foto de Cima de Lapazuso.

La Norte de la Partacua siempre llama la atención.

            La diagonal nos lleva suavemente a las inmediaciones de la roca  para entrar en el estrangulamiento con otra diagonal al sur en medio de las rocas emergentes. Pasadas las rocas la pendiente se allana y unos metros más adelante el nevero muere llano bajo la cima.

Iniciando el descenso de Lapazuso con el Royo de fondo. 

Nieve primavera dura en la Oeste de Lapazuso.

            Son las once menos cuarto cuando alcanzamos la Cima de la Punta Lapazuso situada a 2272 metros de altitud. Hacemos fotos desde la pequeña cima ya que ofrece un espléndido paisaje en todas las direcciones y nos sentamos a echar un bocado.

Bajando hacia el Barranco Lapazuso. 

No está facil la nieve del Barranco Lapazuso.

            Media hora después iniciamos el descenso, son poco más de 500 metros pero vamos a tratar de disfrutarlos.

Nieve acanalada en el Barranco Lapazuso.

            Pasamos el estrangulamiento con mucho cuidado y comenzamos a girar en la oeste del pico vestida con nieve primavera ligeramente durilla pero muy buena. Luego en el Barranco Lapazuso la nieve blandea un poco y se llena de acanaladuras que no son cómodos de esquiar al tener que buscar lugares adecuados para los giros.

Allá se queda Lapazuso.

            A pesar de todo el barranco se hace corto y entrados a la pista solo queda que esquiarla con comodidad a pesar de estar granulada y vestida de “hielo de pescadería” como dice el bloguero Mur.

Orquídeas lútea y púrpura en Anayet.

Narcisos bajando al Corral de las Mulas. 

            Son las doce y cuarto cuando nos quitamos los esquís, los cargamos en las mochilas y continuamos para abajo hasta el Corral de las Mulas. Es la una menos cuarto cuando llegamos al coche terminando nuestra matinal en la que hemos salvado un desnivel de alrededor de 650 metros y hemos disfrutado de la nieve del Valle de Tena en una fechas impensables y es que este año hay nieve como, yo al menos, no recuerdo.

18 may. 2018

37-18. LARRY ESQUIABLE DESDE ASTUN. 17-5-2018.


En la Antecima Norte de Larry.

Aparcamiento de Astún, Ruta verano Barranco escalar, Ibón de Escalar, Col de los Monjes, Lac du Pla de les Baques, Col Casterau, Refugio y Collado de Ayous y Antecima Norte de Larry. Vuelta por idéntico camino exceptuando el Barranco Escalar.
17-05-2018.
Salida 08:45 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Esquís de montaña.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Larry procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Mi chica quería ir a Larry, le tiene una especial querencia a Bious Artigues, pero guardaba una imagen distorsionada de la realidad. Yo sé que será una jornada dura a estas alturas de la temporada pero sea.
            Es 17 de Mayo de 2018 y son las nueve menos cuarto de la mañana cuando iniciamos el porteo en Astún a 1700 metros de altitud, si se utilizan las pistas no hay que portear,  la mañana está deliciosamente primaveral y soleada cuando iniciamos el porteo en dirección norte en busca de los Llanos del Sol en el Barranco Escalar.

El Barranco Escalar está bastante cortado como ya esperábamos. 

            Los llanos están medio pelados de nieve y hay que portear alrededor de media hora para alcanzar la nieve continua y comenzar a foquear. La ruta de invierno en las Laderas de Benou está algo cortada y limpia completamente por abajo, el barranco creemos que tendrá mucha nieve pero no nos fiamos y por tanto subiremos por la ruta de verano aunque tengamos que descalzar los esquís en el tramo rocoso. Juan se marcha directamente por el Corredor de Escalar que tiene nieve continua.

Juan nos saca desde la Entrada al Corredor Escalar. 

            Tras hacer una diagonal muy alta en la orilla izquierda del barranco alcanzamos las zetas del camino entre rocas, echamos los esquís a las mochilas para portear cinco minutos y volver a calzarlos. Entre tanto hemos visto que el barranco tiene continuidad de nieve y está esquiable.

Volvemos a portear brevemente debajo del Ibón de Escalar.

            Alcanzamos el Rellano Lacustre de Escalar a 2080 metros de altitud y rodeamos el ibón por su orilla oeste mientras Juan lo hace por la otra para juntarnos a la entrada del Corredor Sudoeste del Collado de los Monjes.

Remontando hacia el Corredor  Sudoeste del Collado de los Monjes

            El corredor, amable siempre, está hoy celestialmente nevado sin huellas e invitándonos a esquiarlo pero tendrá que esperar para la vuelta. Un remonte suave de alrededor de 100 metros nos deposita en el Collado de los Monjes situado a 2160 metros de altitud.

El Corredor Sudoeste del Collado de los Monjes.

            Son las diez y cuarto cuando quitamos pieles y nos echamos para abajo introduciéndonos en amplísimo Valle de Bious Artigues que está que revienta de nieve.


Llegando al Collado de los Monjes. 

            Un corredor también amable y con una nieve primavera inmejorable nos permite disfrutar del primer descenso de la jornada hasta el Rellano del, todavía sepultado por la nieve, Lac du Pla de les Baques. Todavía bajaremos un escalón más hasta las inmediaciones del Lac Casterau para colocarnos debajo del Col Casterau y a la sombra espiritual del espléndido pico del mismo nombre que adorna el circo con sus espléndidas paredes.

En el Collado de los Monjes nos recibe el Midi de Ossau.

            Alrededor de los 2000 metros de altitud, ponemos de nuevo pieles y trazamos una larga diagonal suavemente ascendente que en dirección norte nos conduce directamente al Col Casterau.


Desde el Pla de les Baques al Collado Casterau.


            Prácticamente en el collado, no hay que alcanzarlo sino remontar una corta pala al noroeste para colocarnos en la Cabecera del Barranco Bersau. Alcanzado este punto quitamos pieles y comenzamos nuestro descenso hacia el Refugio de Larry. Estamos sobre los 2100 metros de altitud.

Iniciando el segundo remonte al Collado Casterau.

            Más que un descenso se trata de un faldeo ligeramente por encima del Lac Bersau y de la sucesión de laquettes que aparecen diseminados por el barranco hasta que alcanzamos la cubeta en la que se asientan el Refugio de Ayous y el Lac Gentau. Juan baja directamente hacia el refugio y nosotros lo hacemos por un corredor próximo a las Paredes de Hourquette al objeto de perder la mínima altura posible pues la nieve está muy blanda a pesar del rehielo de esta noche que ha sido de cierta consideración.

Hay que remontar desde el Collado Casterau para entrar en el Barranco Bersau. 

            Al final terminamos todos a la altura del refugio al que no iremos para de nuevo poner piles que están muy mojadas y comenzar el tercer remonte del día hacia el Col de Ayous. Estamos a 1982 metros de altitud y son las once y cuarto.

Descendiendo hacia el Refugio de Ayous.

            La nieve en pendiente cede ya demasiado por lo que hay que buscar remontes cómodos. Consecuentemente avanzamos prácticamente  en horizontal en busca del corredor  y por el mismo nos vamos para arriba.

El Refugio de Ayous está allá abajo.

            El corredor orientado al sol de la mañana pues es un oeste-este. Tiene la nieve blanda y lo superamos con un par de largas diagonales, la primera hacia las Paredes de Ayous y la segunda hasta el Collado de Ayous situado a 2126 metros de altitud. Mi chica sube detrás con las pieles medio sueltas. Casi al abrigo de la Cornisa del collado nos paramos a echar un bocado a la vez que escurro las pieles con una rasqueta plástica. No será más allá de veinte minutos pero nos permite recuperarnos del último repechón con la nieve muy pesada.

Foqueando por debajo del Col de Ayous.

            No hay que alcanzar el collado sino que debajo del mismo hay que virar al sudoeste y por una cuenca tan amable como bien nevada alcanzar la arista que sube desde el collado.

En la Arista Norte de Larry.

            Unos metros por una arista con buena nieve nos permiten alcanzar la Antecima Norte del Pic Larry situada a 2250 metros de altitud. El personal se acostumbra a quedar aquí que es el límite de lo esquiable con comodidad. La arista tiene una brecha y luego desciende bruscamente a un pequeño cuello desde el que arranca un casquete somital cimero de alrededor de 100 metros de desnivel.
            El pico no se hace a toda cresta sino que se faldea por el norte en el que hay un paretazo corto pero vertiginoso de nieve muy dura que obligaría a poner crampones.

Con el Col y Pic de Ayous.

            Son las doce y media, la nubosidad de evolución no nos gusta demasiado, ir y volver hasta Larry entre pitos y flautas se nos llevaría una hora y no estamos por la labor. Consecuentemente hacemos como los esquiadores, quitamos piles y comenzamos el descenso hacia el Refugio de Ayous.

Esquiando con el Midi de Ossau. 

            La nieve de la arista y la comba hacia el collado es de lo mejor del día. Del collado para abajo jugamos con la nieve blanda produciendo pequeñas coladas controladas pues la nieve reciente que cubre parcialmente la vieja y amarronada aguanta bien pero la vieja se va.

Ranita de primavera cerca del Ibón de Ayous. 

            En el Refugio de Ayous coincidimos con el personal, cogemos agua de la fuente y tras colocar de nuevo pieles, bastante escurridas comenzamos con un nuevo remonte hasta el Col Casterau.
            Salimos de la cubeta del refugio con unas diagonales largas aprovechando la bondad de la nieve para luego foquear cansinamente rodeando los lacs hasta la cabecera del Barranco Bersau donde nos paramos a comer; bueno, yo emplearé más tiempo en escurrir las pieles de foca con la rasqueta que en comer. Media hora después, serán las dos y cuarto nos echamos para abajo hasta el collado y desde allí la diagonal que nos deposita en el punto bajo por encima del Lac Casterau donde volveremos a poner las pieles.

Dejando atrás el Refugio y Pic de Ayous. 

            Se trata del último remonte del día que haremos foqueando cómoda y cansinamente siguiendo aproximadamente el camino de descenso hasta la base del corredor que liquidaremos de una larga diagonal que nos deposita en el Col de los Monjes al que llegamos con ganas.

Faldeando hacia el Pla de les Baques. 

            Tras la última transición del día nos echamos para abajo para descender el corredor con bastante neblina que reduce la visibilidad y peor nieve de la esperada por demasiado blanda.
            Rodeamos el Ibón de Escalar por la orilla este aprovechando la inercia de la ladera este y nos introducimos al Barranco Escalar no sin remar unos metros.

Llegando al Col de los Monjes.

            El Barranco como ya hemos visto a la mañana está completamente relleno de nieve, solamente hay un par de puntos en los que canta el agua del barranco, pero cuando gira al este a punto de arrellanarse un  poco se llena de materiales de alud sucio, con bloques y piedras que hay que pasar con cuidado.

El Barranco Escalar está muy lleno de nieve.

            Luego, todavía prolongaremos el descenso por la estrecha lengua del mismo que nos ofrece una de las pocas salidas cómodas que tiene justo en el punto donde se corta. De allí para abajo estiramos un nevero próximo al barranco y nos llegamos prácticamente al lugar donde hemos comenzado a foquear a la mañana.
            Cargados los esquís en la mochila atravesamos los Llanos del Sol despidiéndonos del Barranco Escalar y nos llegamos al coche que sigue solo en todo el aparcamiento cuando son las cuatro de la tarde.

Nos despiden la jornada los narcisos de Astún. 

            Soltamos los bártulos con ganas, mi chica dice que no lo esperaba tan pesado  después de los alrededor de 1125 metros de desnivel acumulado con nieve blanda que se ha hecho pesada y la infinidad de maniobras entre porteos y quitan y pon de pieles pero ya está hecho. No hemos visto nada más que a un esquiador en la Zona de la Raca que tiene más nieve que en muchos momentos de plena temporada, deben estar ya en la playa o en Benasque que nos espera a todos.
           
Para ver más fotos.

17 may. 2018

36-18. BERROY Y COASTA, UNA CIRCULAR DE LAS NUESTRAS. 16-5-2018.


Coasta desde Berroy.

Lardiés, Ruinas de Berroy, Pista de Bergua, Cima de Berroy, Loma Oeste, Cara Nordeste, Cima de Coasta, Collado de Fenés y Pista a Lardiés.
16-05-2018.
Salida 08:30 h. Llegada 15:45 h.
Mixto.
Bastante fácil.
Ascensión.
Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Berroy y Coasta procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            A modo de preámbulo y sabiendo que no funcionamos con GPS no merece la pena consultar esta actividad a menos que  seas capaz de disfrutar del dudoso placer de jabalinear como lo haría cualquier jabalí de pro.
            Dicho esto, hoy 16 de Mayo de 2018 nos vamos a recorrer la Sierra de Berroy que es uno de esos lugares olvidados a la fuerza del abandono de los pueblos del Sobrepuerto y del Ara.
            Sabemos que los únicos pueblos habitados y de los que parten caminos son  Bergua y Fanlillo pero nosotros queremos descubrir y trataremos de hacer una circular desde Lardiés pueblo de nuevo cuño repoblado no hace mucho aprovechando la Yebra-Fiscal.

Camino hacia el Caserío en Ruinas de Berroy.

            Son las ocho y media de la mañana cuando aparcamos en medio del Caserío de Lardiés, no hay demasiados aparcamientos y nos ponemos en camino en busca de los Repetidores de Berroy. La mañana está espléndida y luce un delicioso sol.
            Estamos a 900 metros de altitud y tomamos un camino que arranca de la parte alta del pueblo y que entre propiedades valladas se va elevando en dirección nordeste sobre una ladera seca ocupada por un robledal. Algunos hitos de piedras nos señalan el camino.

Aparede el Repetidor Sudoriental de Berroy.

            Un cuarto de hora después, en el lomo de la arista que se eleva hacia Berroy, alcanzamos una pista que proveniente del Collado de Fenés marcha hacia Bergua, será por donde volveremos para cerrar nuestra circular.
            Cruzada la pista el camino prosigue arista arriba entre viejas y estrechas fajas escalonadas con pinos silvestres de repoblación hasta colocarnos bajo un farallón de materiales calizos que habrá que faldear por algún lado. Nos ha pasado por la cabeza tomar la limpia del tendido eléctrico que alimenta los repetidores como medida de abreviar pero queremos conocer.

Polígala calcárea faldeando Berroy. 

            El faldeo del resalte se hace por la ladera nordeste hasta alcanzar un rellano con viejos prados asediados por la vegetación que es donde se debe encontrar el derruido Caserio de Berroy. Estamos a 1150 metros de altitud pero no veremos ninguna de sus casas.
            Si encontramos un camino profusamente balizado de amarillo que asciende un tramo más erguido y descompuesto para proseguir para arriba por la ladera nordeste, en la que encontraremos tramos de un viejo amino que ha sido limpiado, no hace mucho como camino ciclable.

Suerio desde la Nordeste de Berroy.

            La orientación del camino y su pendiente nos viene bien, así que dejamos que discurra en su faldeo antes de alcanzar la arista hasta que poco más arriba, sobre los 1500 metros de altitud comienza a llanear y lo hará durante un buen trecho con la oposición de abundantes pinos caídos sobre el camino y atravesando alguna pequeña mancha de praderío entre crecidos pinos.

Faldeamos la Punta Sudeste de Berroy.

            Tenemos claro que hemos rebasado ya el emplazamiento del Repetidor Nororiental, hay dos, pero no nos preocupa pues en algún momento coincidiremos con la pista que sube de Bergua a los repetidores.

En la parte alta de la Pista de Berroy aparece un tramo enlosado. 

            Así será poco después y tomada la pista muy deteriorada pues no le han sacado el agua, nos vamos con ella al sur para alcanzar el praderío en el que se ha enlosado y encementado dos rodadas  al objeto de que los vehículos de mantenimiento no destrocen el puerto.

Otra pista en mal estado se va hacia el Repetidor Noroccidental de Berroy.

            La calzada artificial pero efectiva se orienta hacia el Repetidor Sudoriental  situado a 1623 metros de altitud al que no iremos, mientras que nosotros buscamos y encontramos enseguida un ramal de pista, de nuevo muy deteriorada que asciende al oeste hacia el Repetidor Noroccidental al que llegamos alrededor de las diez de la mañana.

Cancias desde el Repetidor de Berroy.

            Muerta la pista hay un poco transitado camino que llanea al oeste entre las masas de bojes y genistas y que nos aproximará al Casquete Somital de Berroy, mientras contemplamos detrás  del mismo la Cara Sudeste de Punta Coasta y más allá el Collado de Fenés.

La genista ocupa la loma hacia Berroy.

            El camino se quiere perder en la Arista Este del pico en un muy vestido pero siguiéndolo con cuidado nos deposita en la plana y alargada Cima de Punta Berroy situada a 1658 metros de altitud.

Más al oeste de Berroy aparece Coasta.

            La amplísima cima tiene un hito cimero hecho con losas de arenisca del país, hacemos una foto sin fondo y recorremos la cima hacia el oeste tratando de ver nuestra continuación. De aquí en adelante no sabemos de la existencia de camino alguno.

Ddesde la Cima de Berroy se observa un paisaje que incluye Ordesa.

            Paramos brevemente para echar un bocado e iniciamos seguidamente el descenso  al oeste sin demasiadas esperanzas pues no hay rastro de camino.
            La Cara Oeste de Berroy está muy vestida de pinos genistas y bojes pero al menos el sotobosque está seco y nos vamos para abajo a través de la vegetación, nunca mejor dicho.

Collado Sudoeste de Berroy con praderío ocupado por la genista.

            Un verdeo a través de las copas de los pinos nos anima a buscar el lugar tras descender alrededor de 100 metros de desnivel. Se trata  de un amplio y plano collado cubierto de pastizal y amenazado por la genista, en el que encontramos un par de cabañas derruidas a pesar de la extraordinaria arenisca que hay en la zona.

Coasta con sus promontorio intermedios

            Estamos a 1550 metros de altitud y de por medio, antes de alcanzar la Nordeste de Punta Coasta, hay un par de promontorios, también muy vestidos de vegetación. Avanzamos por la arista pero enseguida nos lo pone complicado y buscamos el faldeo por la vertiente  noroeste siguiendo intermitentes trochas de animales de poca talla que nos obligan  a ir de aquí para allá apartando bojes.

Alfombra de primaveras elatior en el Collado Sudoeste de Berroy.

            Sin perspectiva avanzamos  tratando de hacerlo en horizontal  y controlando nuestra posición relativa a los promontorios hasta que advierto que mi cámara de fotos ha saltado de su funda posiblemente empujada por alguna rama de boj. No hace mucho que la había palpado pues la llevo en la cintura y nos damos la vuelta tratando de alcanzar un punto especialmente conflictivo.
            Volvemos hasta el lugar siguiendo intermitentemente nuestras huellas de tránsito y cuando la damos por irrecuperable abandonamos la búsqueda. Poco después acierto a pasar por el lugar donde ha caído y la encuentro con toda la suerte del mundo y tras la pérdida de no más de un cuarto de hora.

Desde el último promontorio contemplamos la Nordeste de Coasta.

            Creemos que hemos faldeado ya los dos promontorios, buscamos la arista y nos encontramos en la cima del segundo que por cierto nos presenta una de las pocas paredes de la zona.
            Descendemos de nuevo a la vertiente noroeste con cuidado y por un tramo erguido pero algo despejado, en encuentro de un bosquete de pinos secos  y en busca del inicio de la Norte de Coasta próximos a su arista nordeste.

En la Cima de Punta Coasta. 

            La aparición de hayas salteadas nos facilita algo el tránsito ya que el sotobosque que convive con estos árboles suele ser poco denso y especialmente sucede en el Casquete Somital de Coasta en el que encontramos tránsito fácil que enseguida nos deposita en el praderío que se desarrolla en torno a la cima.

Oturia desde Punta Coasta.

            Son las doce y cuarto de la mañana cuando alcanzamos el Vértice Geodésico de la Cima de Punta Coasta  situado a 1671 metros de altitud. La amplia y alomada cima ofrece un paisaje de cierto interés en el que destacan algunas cimas de la Partacua y Tendeñera, Ordesa de punta a punta algo más próxima, Cotiella, Montañesa, Guara y Oturia, lástima que el día con nubosidad de desarrollo nos limite el disfrute visual.
            Diez minutos después iniciamos el descenso en busca del Collado de Fenés. Lo haremos por la ladera sudoeste  y no por la arista sur como pensábamos en principio. Primero por praderío breve y enseguida por genista de corta talla que se camina con comodidad. Poco después aparecen los pinos, más en las inmediaciones de la arista y la genista gana talla mezclándose con el boj.


Iniciando el descenso hacia el Collado de Fenés. 

            De claro en claro descendemos orientados por los Prados de la Pardina de Fenés, atravesamos algunas espesuras de boj  y siempre tratando de acercarnos a la arista terminamos encontrando un poco transitado camino con algunos hitos de piedra ya en las inmediaciones del Collado de Fenés al que llegaremos  sobre la una y media. Comemos.
            El Collado de Fenés situado a 1332 metros de altitud es un punto de encuentro de pistas: una proveniente de Fanlillo que parece proseguir directamente al sudeste para alcanzar el Túnel de Petralba y continuar hacia Fiscal y la que arranca en la parte alta del collado, que bajará a Lardiés y que será la que seguiremos, tres cuartos de hora después, a pesar de estar menos transitada e iniciarse en ascenso.


Berroy desde la pista de vuelta a Lardiés.

            La pista se alargará alrededor de 8 kilómetros primero al nordeste y luego al este  en los que se irán salpicando los contornos de barrancos, alguno bastante profundo y dos de ellos con agua. Transitaremos la Este de Coasta y la Sur de Berroy más o menos paralelos a la carreta que va por debajo.
            En moderado descenso terminará  allanándose con la compañía de alrededor de 3 kilómetros de tubería de PVC bastante inservible y que posiblemente hayamos pagado nosotros con el beneplácito de los políticos de turno que malgastan a manos llenas los impuestos de los contribuyentes.


Preciosa haya en la Sudeste de Coasta.

            Alrededor de las tres y media cerramos el bucle abierto a la mañana y tomamos el camino que enseguida nos deposita en Lardiés cuando son las cuatro menos cuarto.
            Liquidamos la jornada en el que la circular nos ha requerido un remonte acumulado de 900 metros. Nos ha servido para conocer un poco la zona inédita para nosotros y diversa: mientras Berroy cuenta con caminos y pista, por razones evidentes de explotación de los repetidores, Coasta está prácticamente virgen. Quizás el caminillo que hemos encontrado en las inmediaciones del Collado de Fenés  pueda ascender por la cara oeste pero también es posible que se marche a Bergua y amén.
            De cualquier forma es una actividad poco propicia para la mayoría de senderistas que a mi chica no le seduce en absoluto. Juanillo y yo hemos disfrutado como impenitentes machacas.
              
Para ver más fotos.