11 may 2018

34-18. TOSA DE ALP DESDE LA MASELLA. 9-5-2018.


Acercándonos a la Tosa de Alp.

Aparcamiento de la Masella, Pista de la Plana, La Pleta, Pla de la Corda y Dos Estaciones. Descenso al Pla de la Corda y Aparcamiento de la Pia.
09-05-2018.
Salida 09:45 h. Llegada 14:15 h.
Sol.
Fácil.
Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de la Tosa de Alp procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
  
            Hay proyectos que por unas cosas u otras se van quedando sin realizar. Casi siempre es el tiempo quien lo impide y así había sido con la Tosa de Alp. A finales de Marzo no fue posible y ahora casi a mediados de Abril, cuando ya el “asado” estaba completamente quemado pues las estaciones había cerrado todas, algunas hace casi un mes, el finde se había malogrado y ya ni pensaba en el asunto aparecen unos días meteorológicamente primaverales y nos vamos a lo que salga con la intención inquebrantable de disfrutar a cualquier precio.

Solos en el aparcamiento próximo a los Apartamentos Masella.

            Son casi las diez menos cuarto del 9 de Mayo de 2018 cuando comenzamos a foquear armados de inquebrantable paciencia, pues todo puede hacer falta.

Encontramos manchas de nieve pero muy cortadas por encima del estanque.

            Ayer nos vinimos de Tiana a Rives de Freser y esta mañana hemos subido Tosas, hemos pasado por la Molina entre los ánimos de mi chica que no ve nieve por ningún lado y tras algún lío hemos llegado, al fin, al Pla de Masella donde hemos aparcado a 1630 metros de altitud. Todo el aparcamiento para nosotros.

Acercándonos al Pla de la Corda. 

            La estación cerró el día 1 de Mayo y no sabemos qué ha pasado con la nieve pues la zona inferior de la estación está absolutamente limpia.

En el Pla de la Corda tomaremos Dos Estaciones que nos llevará hasta arriba. 

            Pretendemos describir una ese ascendente con objeto de conocer la estación y para ello partiremos primero al sudoeste para atravesar toda la estación en una diagonal al sudeste y terminarla con otra diagonal de nuevo al sudoeste.

Puig Llancada desde Masella.

            Nos pretendemos guiar con los arrastres suponiendo que las balizas de las pistas estarán retiradas pero nos llevamos una agradable sorpresa cuando comprobamos que en Masella tienen los cañones acartelados con el nombre de la pista y así, en todo momento, sabemos dónde nos encontramos.

La Tosa aparece amablemente lejana todavía.

            No hay nieve en las pistas y menos fuera, así que hay que portear por pista hasta que bien entrados en la de la Plana y pasados unos primeros neveros cortados nos la jugamos y comenzamos a foquear  ya por encima de los 1800 metros, tras cuarenta minutos de porteo.

Foqueando persistentemente hacia la Tosa de Alp.

            El poco rehielo que ha habido ha desaparecido ya a estas horas y con algún corte salvable, alcanzamos la Pleta donde la estación se arrellana.

La estación Superior del Teleférico de la Molina.

            Contemplamos la Cova, un corredor bastante directo y bien nevado pero nos mantenemos en nuestro proyecto siguiendo la diagonal al sudeste que nos pasará por la zona de competición y nos llevará al Pla de la Corda donde llega la Silla de la Pia.

Al fondo el Vértice Geodésico de la Tosa de Alp.

            A partir de allí y ya en la parte este de la estación  remontaremos un tramo de pista destrozada por los pisanieves y alcanzaremos la parte alta de la misma: un altiplano enorme con mucha nieve y bañado de sol tras el que aparece todavía lejos lo que suponemos como la Tosa de Alp.

Dejando los esquís en la Tosa de Alp.

            A la entrada del altiplano, los cañones no tienen cartel y las indicaciones pertenecen a la Molina pues se trata de la zona a la que llega el Teleférico de la Molina por cuya estación terminal pasaremos y donde nos enteraremos que estamos a 10ºcentígrados y la nieve blandurria.

Puigmal desde la Tosa de Alp.

            Las distancias son considerables, las pistas son amplísimas, aparece algún pelado esporádico y la confluencia con la subida por la Cova. Un par de telearrastres de la Molina todavía alargan un poco los descensos.

Zoom sobre Puigmal.

            Dejamos un poco al sudeste los telearrastres y nos alargamos muy llanamente en busca de un vértice geodésico en una cima inexistente rodeada de edificios. La silla que llega desde media estación se ha quedado por debajo cuando alcanzamos la Cima de la Tosa de Alp situada a 2535 metros de altitud. Son las doce y cuarto.

En la Cima de la Tosa de Alp. 

            Los últimos metros de foqueo los hemos hecho con una huella reciente de un esquiador que ha aparecido del centro de la estación pero aquí hay dos pares de esquís.
            Hacemos algunas fotos, no muchas puesto que el horizonte distante está muy cubierto de nubosidad de evolución y tampoco distinguimos gran cosa más allá del Macizo de Pedraforca y de la Zona de Puigmal.

Iniciando el descenso desde la Tosa de Alp.

            Un poco al oeste de la cima hay dos pequeñas casetas con una antena y al abrigo de las mismas nos sentamos a comer al solecillo de la mañana pues corre una ligera brisa que terminará por enfriarnos.

Diez grados y nieve primavera bajando de la Tosa de Alp.

            Aparecen a por los esquís un par de señoras que nos dirán que con la estación tan avanzada se sube desde Coma Oriola, un aparcamiento a 1900 metros de altitud desde el que han salido foqueando desde el coche. No veremos  nadie más en toda la jornada. Nos dirán que salen del Refugio de Nid de l’Aigle situado unos metros al oeste de la cima y que está guardado. Ni siquiera nos acercaremos.
            Alrededor de la una iniciamos el descenso dispuestos a disfrutar como se pueda la nieve primavera mientras nos dure.

Al fin nieve que permite disfrutar en Masella.

            Bajaremos tranquila y relajadamente  todo el altiplano cimero y la zona destrozada por las máquinas hasta el Pla de la Corda. Allí nos despistamos un pelín y en lugar de tomar la diagonal hacia la Pleta nos bajamos directamente por Cerdaña que desciende la parte este de la estación.

Bajaremos directos al Aparcamiento de la Pia por la Pista Cerdaña. 

            Se trata de una pista roja cuya única dificultad radica en los pelados de nieve  que obligan a transitar cordones de nieve, algunos de los cuales hay que derraparlos peleando con las piedras. No nos deja en ningún momento recuperar nuestra vía de ascenso pero a cambio nos permite descender con algunos cuidados hasta casi los 1700 metros de altitud en las inmediaciones del Aparcamiento de la Pia.

Recién nacida de la nieve el colchicum bublbocodium.

            En cinco minutos de porteo llegaremos al aparcamiento y luego continuaremos el mismo por la carretera,  casi un par de kilómetros, para llegar a la furgo cuando son las tres menos cuarto, liquidando nuestro paseo en el que hemos remontado 900 metros y que nos ha permitido conocer la estación además de disfrutar de una mañana espléndidamente primaveral, mejor incluso que lo que anunciaban las previsiones meteorológicas

El porteo de vuelta desde la Pista Cerdaña será más corto que a la mañana.

            Mientras se secan un poco nuestros bártulos, abriremos las puertas de la furgo y a su sombra aplacaremos la sed con unas cervezas y un picoteo al gusto. Luego recogeremos y marcharemos hacia la Masella pues mañana será otro día.

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