5 ago. 2017

50-17. LURIEN Y PETIT LURIEN POR QUINTETES. 4-8-2017.

Arista de Quintetes desde la Cima de Lurien.

Embalse de Fabregues, Barranco, Cabañas y Lacs de Lurien, Cara Norte y Cima de Lurien. Col de Lurien, Arista Sudeste, Antecima Este y Pic de Quintetes, Arista de Quintetes hasta Petit Lurien, Cara Sur, Cabaña Pastoril de Lurien y Embalse de Fabregues.
3 y 4-07-2017.
Salida 18 h. Llegada 15:30 h.
Sol.
Bastante fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Lurien procedente de Geoportail. Vía en amarillo.

            En Lurien habíamos estado en 2001, año en el que estaba cerrado Baisellance por obras y el pasado año, desde la Lie nos decimos que habría que dar una vuelta por los Lacs de Ormielas y Labachotte, una zona las zonas que desconocíamos en torno al Trenecito de Artouste.
            Madurado el asunto el 3 de Agosto de 2017 y aprovechando que ya se han cansado de anunciar tormentas de verano nos vamos con la intención de hacer la Arista de Lurien a Lurien y así de paso  conocer con un poco más de profundidad la zona.
            Son las 6 de la tarde cuando aparcamos junto al Embalse de Fabregues a 1260 metros de altitud y tras dar una vuelta en busca del inicio del camino lo tomamos un poco al sur del primer paravalanchas.

En el Rellano de la Cabaña Pastoril de Lurien.

            El camino atraviesa el helechal abrasado por el sol, se introduce inmediatamente en el Hayedo del Barranco Lurien y se va para arriba sin descanso, por un camino seco como un hueso que enseguida se acerca al barranco transitando una zona destrozada por las avalanchas.
            Recorridos unos metros por el lecho del barranco  retornamos enseguida al hayedo en el que cogemos unos pocos robellones y nos introducimos en el Rellano de la Cabaña Pastoril de Lurien  a 1700 metros de altitud tras una sudada del quince.
            Dejamos la cabaña a nuestra derecha junto a un gran bloque de piedra, contemplamos una ladera que orientada al norte nos puede servir como vía de descenso y localizamos al fondo del barranco el tramo de arista del Pic de Quintetes.

Quintetes será para mañana.

            El barranco, resalte a resalte nos va elevando ahora poco a poco, entre que desaparece y surge,  hasta pasar un pequeño estrangulamiento tras el que comenzamos a visualizar el Lurien al fondo y enseguida la Cabaña de Lurien tan característica.
            Son las siete y media pasadas cuando alcanzamos la cabaña situada a 2115 metros de altitud. Se trata de un alargado barracón sujeto con sirgas. No tiene mal aspecto exterior pero interiormente está hecho un pequeño desastre que nos valdrá de cualquier forma a pesar de que las colchonetas están muy sucias y viejas. Lo mejor que tiene es la cocina con un fregadero y agua.
            Junto al refugio hay una captación de agua y una treintena de metros más arriba se encuentra el Lac Inferior de Lurien semidormido a la sombra de la tarde y que visitamos tras pegarnos un remojón en el barranco con el que aplacamos los calores del ascenso.

Llegando a la Cabaña de Lurien

            Cenamos a la caída de la tarde, robellones incluidos con cerveza calentorra y pasaremos una cálida noche con música ratonera. Las mochilas están a salvo de los mismos colgadas en el techo del refugio.
            Son las seis y media de la mañana cuando amanecemos al 4 de Agosto. Desayunamos, recogemos bártulos tras decidir que nos lo llevábamos todo y así no tendremos que volver a recogerlo, a las siete nos echamos al camino barranco arriba y tal y como como todo el ascenso del día anterior, en dirección este.

Barranco por encima del Lac Inferior de Lurien. 

            Nuestra idea es ascender a Lurien y recorrer toda la arista recorrible de los Quintetes hasta el Petit Lurien  para cerrar el bucle lo más abajo posible. Para ello y teniendo en cuenta que sabemos de algunas complicaciones de la arista, decidimos partir la actividad y comenzar de arriba abajo aunque la lógica dice que resultan más fáciles las aristas de abajo a arriba.

Lac de Lurien desde el este.

            El camino alcanza el Lac Inferior de Lurien y continua barranco arriba al encuentro del Lac Superior de Lurien situado a 2211 metros de altitud.
            Lo bordeamos también por su orilla norte y proseguimos introduciéndonos en el rellano situado bajo el Col de Lurien y en el que el praderío es sustituido por la pedriza metamórfica.

Quiebro en busca de la Entrada a la pared Superior de Lurien.

            Al sudeste del amplio collado situado a 2342 metros y que sirve de paso al Embalse de Artouste se yergue una dentada arista tras la que aparece la Pared Somital de Lurien. Para alcanzar la pared hay que describir un amplio quiebro de izquierda a derecha que, ya en consistente ascenso, nos conduce al resalte de entrada a la pared somital.

En el Resalte Inferior de Lurien.

            Un corredor fácil en el que hay que emplear un poco las manos nos permite salvar el resalte por su parte norte. Asciende una treintena de metros tras los que aparece una inclinada pared rellena de materiales sueltos sobre los que zetea un caminillo bastante trillado y lleno de hitos.
            Hemos dejado cerca del collado las mochilas, ascendemos a la sombra pero a pesar de ello el paretazo pesa en nuestras piernas, lo que no impide que con cierto ritmo superemos el resalte intermedio también por otro corredor algo tumbado y con materiales firme que nos aproxima a la arista cimera y que alcanzaremos cuando esta se acuesta.

En la Oeste de Lurien. 

            En la arista nos recibe el sol y buscamos al contraluz un paisaje oscuro y  sin relieve que se ahonda hasta la plancha de agua, también oscura del Embalse de Artouste.
            Giramos al sudeste y recorremos la fácil y amplia arista en plan paseo que nos deposita en la Cima de Lurien situada a 2826 metros de altitud cuando son las ocho y media de la mañana.

En la Cima de Lurien.

            Recorremos visualmente nuestra visita al Arrious Oriental, aquí mismo y disfrutamos de un amplísimo paisaje cuya nitidez sucumbe ante medio Desierto del Sahara que contiene en suspensión la atmósfera. ¡Una pena!
            No faltan Tendeñera, Telera, Collarada, Aspe, Bisaurin, Midi, Sesques, Bergon, Cezy, Gourette, Migouelou, Midi de Bigorre, Pallas Frondiellas. Arrieles y Soba-Soques.


Nuestra arista de ascenso al Arrious Oriental y Arrieles. 

            Hacemos algunas fotos y poco después iniciamos el descenso por el mismo camino contemplando la Arista que orientada al Noroeste arranca del Col de Lurien y se eleva hasta el Pic de Quintetes que es nuestro objetivo inmediato.
            Desandando idéntico camino recogemos las mochilas y nos llegamos al Col de Lurien a 2342 metros de altitud cuando son las nueve y media de la mañana. Nos hemos encontrado con una pareja que subía al pico y con otra en el collado.

Faldeando los promontorios inferiores de la Sudeste de Quintetes.

            La Arista Sudeste de Quintetes  arranca aquí cubierta de herbáceas presentando inicialmente un par de promontorios afilados que faldearemos por el oeste transitando campas inclinadas de verdura con salpicadas trochas de las ovejas.

Vista atrás hacia Lurien.

            El faldeo nos conduce a un rellano amplio del que arranca una arista también amplia y cubierta de verdura con afloraciones metamórficas que se yergue poco a poco. Juan sube por la cresta y nosotros por una vaguada inclinada al este de la misma. Coincidimos en la arista que se afila en un paso obligado y aéreo que nos deposita en la base de los resaltes superiores, tras mostrarnos la pared cimera vestida de placas claras.

Rampas herbosas amables hacia la Cima de Quintetes. 

            Una rampa herbosa bastante tiesa nos deposita en la arista que se yergue metamórfica y con bastantes buenos materiales a superar con continuos apoyos de manos. La arista es fácil y solamente presenta un resalte vertical que se rodea por el este mediante una estrecha vira con algo de patio.

Quintetes desde la Antecima Sudeste de Quintetes.

            Alcanzamos así la Antecima Este de Quintetes situada alrededor de los 2600 metros de altitud. Un poco más allá y tras un tramo de arista con pequeños dientes  aparece la Cima de Quintetes.
            Hay que pasar los dientes fácilmente y bajar a una brecha  una decena de metros más abajo y de la que arranca el casquete somital del pico.

En la Cima de Quintetes. 

            Una inclinada rampa escalonada situada ligeramente al este del filo y vestida de rocas medianamente estables nos permite un ascenso cómodo pero atento. Nos deposita en la Cima del Pic de Quintetes situado a 2603 metros de altitud. Son las diez y media de la mañana.
            En la pequeña cima medio herbosa y cuartel de buitres nos sentamos a echar un bocado tas hacer algunas fotografías que se van librando poco a poco de la calima y del contraluz. Visualizamos los Lacs de Ormielas acunados en un pequeño valle suspendido junto al que se asienta su cabaña pastoril. La vía del trenecito transita por debajo.

La Arista de Quintetes que vamos a recorrer.

            Hay una arista que se pierde al nordeste y que carece de nuestro interés y la de Quintetes que marcha al noroeste sobre la que especulamos.
            El inicio tiene buena pinta pero sabemos que hay una brecha más adelante acerca de la que se aconseja su faldeo. Consecuentemente, alrededor de la once, iniciamos el descenso en busca de la brecha de separación con la Antecima  Sudeste del pico.

Faldeo incómodo en la Oeste de Quintetes.

            El faldeo es feo, podríamos descender parte de la arista subida y faldear junto a unas placas lisas bajo las que se establece la pedriza pero nos parece perder muchos metros y decidimos faldear a media altura.
            Para ello tomamos un corredor de verdura muy inclinado que bajaremos con sumo cuidado. Tenemos costumbre pero no deja de ser algo extremadamente pestoso especialmente para Rosa.
            Tras la rampa continuamos con un corredor que cruzamos alejándonos de la zona de placas lisas siempre con la duda de alcanzar la pedriza de base o no. Poco más abajo continuamos con una travesía suavemente descendente al objeto de pasar bajo la brecha que no advertimos desde nuestra posición en la pared.
            Atravesamos un par de corredores poco marcados y comenzamos a remontar por una rampa  muy inclinada, no queriendo saber otra cosa que haber dejado atrás la brecha.

Brecha Oeste, Quintetes y Antecima Sudeste de Quintetes tras el faldeo.

            Efectivamente tras remontar alrededor de 40 metros alcanzamos la arista en el promontorio desde el que se baja a la brecha. La arista que hemos escamoteado alterna tramos con resaltes verticales con algunos faldeables y otros asequibles nos llena de dudas, no vemos el fondo pero nos quedamos con la idea de que en ascenso se puede hacer con relativa facilidad.

Hacia la Cota 2554 metros en la Arista de Quintetes. 

            Hay que continuar arista abajo suavemente  hasta alcanzar un punto bajo desde el que remontamos fácilmente a la Cota 2554 metros. Parece ser que las hostilidades han terminado por el perfil que tenemos delante. La arista no presenta dificultades más allá del II y quizás el faldeo sea lo más complicado de toda ella sin  llegar en modo alguno al III con unas condiciones inmejorables, aunque esto sea muy opinable.
            De esta cima, la arista se ahonda y nos obliga a un faldeo por la vertiente oeste en el que hay que emplear las manos: al este hay verticales paredones que se irán salpicando con corredores unos practicables y otros no.    

Lacs de Ormielas desde la Arista de Quintetes. 
  
            La ladera oeste es la cabecera de rampas de verdura que están llenas de trochas de ovejas que pastan por aquí y a las que encontraremos más adelante. Puedes ascender promontorio a promontorio o faldearlos más o menos horizontalmente.

Juan pastoreando en la Arista de Quintetes. 

Pasamos un siguiente promontorio y faldeamos ligeramente otro mientras que la arista se alarga sin decidirse a descender.
            Dejamos atrás los Lacs de Ormielas y entramos en la Cuenca del Lac de Labachotte prácticamente desecado. Hay que decir que no hemos encontrado un solo hito en toda la arista y no nos fiamos demasiado de nuestro altímetro.

Hacia la Cota 2402 y Petit Lurien de la Arista de Quintetes. 

            Alcanzamos otro promontorio con cima doble tras dejar atrás el menguado rebaño de ovejas que se quieren venir con Juan y alcanzamos una Cota situada sobre los 2400 metros de altitud.
            Lo mejor que tienen estos promontorios es que no obligan a importantes ascensos y tienen estupendas vistas de la arista hacia atrás. En cambio hacia adelante aparece una prominencia más  y una última un tanto cruzada con la línea de la arista y de la que arranca una arista al nordeste. Suponemos que por su situación de trata del Petit Lurien

El Midi de Ossau algo más limpio de neblinas. 

            Alcanzamos la primera de las dos cimas y descendemos unos metros para faldear en descenso, en busca de la brecha de separación con el último de los promontorios. Unos metros de remonte suave nos colocan en la cabecera del promontorio alargado que cruza el sentido de la arista, en el que se inicia la Arista de Labachotte y desde el que hay una estupenda estampa del Midi de Ossau. Posiblemente estemos en la altitud adecuada pero llegamos a la conclusión de que el Petit Lurien es el anterior ya que de allí arranca un contrafuerte que en dirección oeste rompe rotundamente la ladera.
            De cualquier forma puede tratarse de cualquiera de los tres último picos que hemos hecho. El Petit Lurien tiene una altitud de 2358 metros y más al noroeste la ladera se ahonda en busca del hayedo por el que discurre la pista que baja de la Estación de Esquí de Artouste que estamos viendo no muy lejos así como la Cima del Pic Herrana.

Lac de Labachotte desde Petit Lurien.

            Es la una del mediodía, hacemos unas fotos y emprendemos el descenso bajando hasta la brecha de la que arranca un vallecillo orientado al noroeste y en travesía suavemente descendente llegamos al cordal que arranca del Petit Lurien.
            Desde allí y prácticamente al sur iniciamos el descenso de la ladera en cuya parte baja visualizamos la Cabaña Pastoril de Lurien. Primero muy inclinada y con hierbas bastas, luego  sigue sostenida y aparece el arándano que permite un descenso ya más  cómodo, después el rododendro y posteriormente la brecina mezclada nos van a exigir un descenso cuidadoso, pestoso para mi chica, de alrededor de 600 metros, que se nos llevará una hora larga.

La Sagette desde Petit Lurien.

            Alcanzada una mancha de pinar y la sombra, hemos cogido agua en una surgencia y hace un considerable calorazo, nos sentamos bajo un pino para comer cuando son las dos de la tarde.
            Media hora después continuamos descenso de la ladera entre los restos de un viejo alud para alcanzar el Camino del Barranco de Lurien a la altura de la cabaña pastoril cerrando así la circular. Hemos bajado por donde imaginábamos ayer: el Barranco de Petit Lurien.

Allá abajo está la cabaña Pastoril de Lurien.

            Nos despedimos de Quintetes bien visible desde aquí y continuamos ya por el camino para abajo. Adelantamos a una pareja de chicas en la zona de los aludes donde el camino va por el mismo barranco y a las tres y media nos llegamos al coche con tantas ganas como calor.

Merendera montana en el Barranco de Lurien.

            En el aparcamiento del embalse lleno de autocarabanas,  pues es un clásico, corre una agradable brisilla que nos pretende compensar de los 2025 metros de altitud acumulados entre ayer y hoy,  pero lo que si nos compensará será el aire acondicionado del coche en el que nos metemos de inmediato para volvernos para casa en medio de la importante circulación en torno al Portalet: estamos en el grueso del siempre corto verano de los turistas del Pirineo.

2 comentarios:

  1. Como os gustan esos cresteos fáciles pero expuestos... a mi me dan pánico!
    Algún día habrá que subir al Lurien a dormir!

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  2. ¡Hola David!
    Realmente lo que nos gusta es recorrer vías nuevas para nosotros y claro cada una tiene lo suyo.
    Siempre he dicho que somos trepadores, quizás no escaladores por dos razones fundamentales: no tenemos paciencia para estar ahora en un lugar y dos horas después seguir allí al lado y también porque a mi se me anudan las cuerdas solo con verlas.
    Esos recorridos de cierta exposición, de momento no nos echan para atrás y nos hacen sentirnos vivos obligándonos a valorar los apoyos uno tras otro, a Rosa no tanto pero sigue. Es la regla del juego que aceptamos con una premisa indispensable: lo que pasas has de estar seguro de poder hacerlo de vuelta si fuera necesario.
    Lurien tiene una cima amplia con algunas terracillas bastante terrosas, un buen vivac pero hay que hacerlo.
    Si pillas un día claro lo disfrutarás sin duda pues es un buen balcón.
    ¡Que vaya bueno!

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