13 ago. 2015

59-15. ANETO EN VERANO POCO RECOMENDABLE. 11-8-2015.

Aneto desde el Portillón Superior.

La Besurta, Refugio de la Renclusa, Portillón Superior y Collado de Coronas. Descenso por el Valle de Barrancs, Ibón del Salterillo y Aiguallut.

11-8-15.

Salida 06:15 h. Llegada 18:15 h.

Sol.

Fácil.

1 d.

Ascensión.

Juan Castejón, Oscar Layos, Rosa Mª. Martínez, Biola y Mariano Javierre.


Mapa de Aneto procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace tres meses que subimos al Aneto y volvemos. Fue una jornada de esquí extraordinaria en la que bajamos esquiando hasta Aiguallut. Hoy 11 de Agosto de 2015 vamos a volver para hacer una circular con descenso por el Salterillo, camino que no conocemos.

            Previamente el 10 por la tarde nos llegamos al Vado del Hospital tras dar una vuelta por Benasque. Son las siete pasadas. Cenamos, plantamos las tiendas y alrededor de las diez nos empiltramos  para disponer de una espléndida noche de luna menguante aunque no demasiado larga.

            A las cinco menos diez de la mañana nos ponemos en pie, recogemos las tiendas, desayunamos y a las cinco y media tomamos el segundo autobús que sube a la Besurta.

            Es de noche cuando bajamos del autobús y esperamos a que comience a clarear para meternos en camino. Mi chica grande, hoy viene las dos, se ha tomado un antiinflamatorio para su rodilla y un relajante muscular para dormir y se levanta bastante grogui. De hecho la llevaré un rato de la mano mientras se le pasa el colocón, no vaya a ser que se tropiece y se “estalapice.”

Camino de la Renclusa.
 
            Entre unas cosas y otras son las seis y cuarto de la mañana cuando comenzamos a caminar  a 1900 metros de altitud por el transitado camino que tras cruzar el Barranco de Aiguallut asciende hacia la Renclusa en dirección sur.

            Entre recuerdos de la subida anterior y de la primera allá por el 81; ayer mismo, también realizada por aquí, vamos haciendo camino tranquilamente al paso de que el asunto de mi chica se pasa.

            Comentando múltiples detalles a Oscar que sube por primera vez  vamos ganando altura por un bolerío granítico conocido, esperado y balizado en rojo.

            Poco a poco vamos dejando atrás los asentamientos de pratenses más o menos continuas y también, por debajo de nosotros el rellano en el que se asientan los Ibones de Paderna.
 
Raro nevero residual cerca del Portillón Superior.

            Echamos en falta los neveros residuales característicos que al oeste de la Arista de los Portillones  solían rellenar las depresiones y por los que se ascendía cómodamente a salvo del granito.

            Algo más arriba cuando ya se asoma la menguadísima parte alta del Glaciar de la Maladeta, sospechamos que las balizas se acercan hacia el Portillón Inferior  y consecuentemente las abandonamos prosiguiendo para arriba en busca de algunos hitos desperdigados por una enorme pedriza granítica de considerables proporciones en las que avanzamos con cierta lentitud.

            Hemos subido a la sombra con relativa  comodidad térmica y ya en las inmediaciones del corredor más erguido y próximo al portillón  salimos al sol. Luego, casi de llano y  orientados al este, alcanzamos el Portillón Superior situado a 2900 metros de altitud. Los socios han subido un poco más y llegan en abrupto  descenso por medio de unas lajas enormes y características de la zona.

            Desde este emblemático lugar contemplamos la desoladora y ya esperada imagen del Glaciar de Aneto que supone una nueva experiencia y no porque no hayamos subido repetidamente al pico. No tenemos una opción clara para atravesar lo que en otro tiempo era una suave rampa de nieve prácticamente continua.

Vertiente Este del Portillón Superior.
 
            Descendemos los escalones de la vertiente este del portillón y cuando el camino se arrellana antes de introducirse en el pedregal nos detenemos a echar un bocado ligero y un trago.

            Hay dos opciones y cualquiera de las dos incluye una larga travesía por un descarnado y enorme pedregal: una consiste en ascender hacia el Collado Maldito para alcanzar los campos de nieve altos del glaciar y ya en larga travesía siempre por nieve alcanzar el Collado de Coronas tras un aparente descenso y la otra consiste en atravesar el pedregal más en horizontal para colocarnos debajo de los Picos de Coronas ya cerca del collado al que se accederá tras un corto tramo de glaciar.

            Tomamos la segunda opción e iniciamos una larguísima travesía fundamentalmente horizontal, más larga de lo apreciado, que nos ha de llevar  a la zona central de la morrena glaciar, conformada fundamentalmente por granito madre pulimentado por el que progresaremos con más comodidad.
 
            Las pedrizas nos ralentizan bastante pero luego los escalones pulidos permiten un tránsito más cómodo y uniforme hacia la parte inferior del glaciar.

Al final nos ponemos los crampones.
 
            Alrededor de los 3100 metros nos ponemos los crampones e iniciamos una suave travesía ligeramente ascendente para faldear bajo el Coronas Sudeste con destino al collado del mismo nombre.

Llegando al Collado de Coronas.
 
            Hacemos la diagonal con incomodidad manifiesta del personal que no tiene trabajados los tobillos ni costumbre de cramponear pero finalmente ya un poco más enfrentados a la pendiente la progresión se les hace más cómoda y alcanzamos el Collado de Coronas situado a 3200 metros de altitud.

Terminando el Glaciar de Aneto.
 
            Bueno, el collado propiamente no. Yo me sé la inexistencia del Ibón Coronado y sin acercarme al mismo me voy para arriba con Biola aprovechando la huella por la que cramponea con absoluta comodidad. Oscar y Rosa vendrán luego tras nosotros y Juan marchará directamente a faldear Punta Oliveras que tiene un enorme limpio de nieve bajo la pared.

            Nos reunimos bajo el resalte superior en el que hay que quitar crampones y tras hacer lo propio proseguimos para arriba. Todo el casquete somital está limpio de nieve con la excepción de un reducidísimo neverillo al este de Punta Oliveras.

Cerca de la Cima de Aneto.
 
            Una larga y quebrada pedriza de materiales medianos y pequeños en los que hay establecido un caminillo nos permiten ascender los últimos 100 metros que nos depositan en el rellano junto al Paso de Mahoma.

            Biola no quiere ni mirarlo a pesar de que ella ya lo ha hecho. Desde aquel infausto día bajando del Midi de Ossau en que le apareció el vértigo, el asunto ha ido de mal en peor y hoy se empeñará en que posemos a Oscar encordado. Oscar no lo necesita pero bueno pasará con Juan tratando de evitar un conflicto innecesario.
 
Cima del Aneto.

            Hacemos algo de cola y pasamos sin ninguna dificultad alcanzando la Cima de Aneto a 3404 metros de altitud. Son casi las doce de la mañana y hemos invertido demasiado tiempo en el ascenso pero…

En el Paso de Mahoma.
 
            Hacemos fotos, charlamos con una pareja del pueblo con los que no nos conocemos y un cuarto de hora después, tras hacer otro turno de cola desandamos el Paso de Mahoma y nos sentamos a comer  en el rellano inmediato al mismo. Hace un día absolutamente espléndido. Comemos con ganas.

Foto de recuerdo del Aneto.
 
            Contemplamos un conocido y dilatado paisaje con excesiva calima que estropea la profundidad  en la distancia  pero que nos permite disfrutar de un extraordinario día y comprobar que no falta ninguna cima conocida en los alrededores, enclavadas en un medio absolutamente calcinado y que convierte en irreal e inimaginable  aquello que conociéramos y disfrutáramos los que hemos destrozado algunos pares de botas en el monte. Los Glaciares del Pirineo tienen ya sentencia de muerte inmediata. No me atrevo a pensar su estado a finales de Octubre con un otoño cálido como el pasado.

Bajo el Coronas Sudeste.
 
            Alrededor de la una menos cuarto hacemos alguna foto más y nos vamos para abajo hasta el resalte. Nos volvemos a poner los crampones e iniciamos el descenso del Glaciar de Aneto.

Quién te ha visto, quién te ve y quién no te verá.
 
            Vamos a bajar en dirección norte alargando el descenso y terminando por bajar a una lengua glaciar de hielo negro de la que arrancan un a hilada de neveros  de los que descenderemos el superior para terminar quitándonos los crampones sobre los 1850 metros de altitud y echando unos cumplidos tragos de agua.

Se acabó el glaciar y vuelta al granito.
 
            A continuación y tras pasar un corte importante descenderemos un par de neveros más y tras un corte más extenso un último tras el que aparece un barranco de agua de fusión.

Neveros residuales bajo el Glaciar de Aneto.
 
            No entraremos al barranco sino que permaneceremos en su lomo derecho de granito pulido por el glaciar mientras nos adentramos en una ladera de granito pulimentado completamente libre de materiales sueltos.

Desaparece el glaciar y aparecen las colonizadoras.
 
            El barranco recoge aguas de fusión de la parte occidental del Glaciar de Aneto y antes de que se engrose demasiado me pasaré a su orilla izquierda para bajar cómodamente el resto de la pared un tramo por camino y otro por un paretazo en el que aparecen asentamientos de pratenses.


Ibón del Salterillo.
 
            Con ello alcanzaré el rellano en el que se asienta el casi colmatado Ibón del Salterillo situado a 2460 metros de altitud y esperaré.

            Mis socios que no han atravesado el barranco perderán un buen rato tratando de atravesarlo más abajo y darán alguna vuelta en la cabecera de la pared que yo he bajado directamente al este de las barreras rocosas  de la vertical del Portillón Inferior. 

            Reunidos, echaremos un bocado, algunos se remojarán los pies y posteriormente, tras rodear el ibón, tomaremos el camino que baja hacia Aiguallut.

Forcanadas desde Aiguallut.
 
            El  camino que no habíamos recorrido nunca, permanece siempre en la ladera izquierda del Barranco de Barrancs y desciende la misma de escalón en escalón faldeando el Pico de la Renclusa.

            Ya muy abajo el camino se abre en dos, la rama ascendente se marcha hacia el Refugio y la descendente se introduce en el barranco para confluir en el Rellano de Aiguallut en las inmediaciones de la cascada.

Remojando los pinrreles en Aiguallut.
 
            No hay puente para atravesar el río, lo sabemos, y lo más práctico es  descalzarse, remangarse y pasarlo por un tramo ancho y poco profundo.

Cascada de Aiguallut y Aneto.
 
            Luego tras contemplar la Cascada de Aiguallut y fotografiar las Furcanadas el Pico de Aiguallut y el Aneto nos llegamos hasta el Forau de Aiguallut para continuar por el camino alto y coincidir con el Camino de la Renclusa tras pasar junto a la Cabaña de Aiguallut.

Hacia la Renclusa cerrando la circular.
 
            Cerramos así la circular que hemos abierto cuando todavía no era de día claro y diez minutos después nos llegamos a la cola del Autobús en la Besurta, 12 horas después pues son las seis y cuarto. Han sido 1500 metros de desnivel y, dadas las circunstancias, bastante incómodos por lo que desaconsejaríamos el Aneto para el verano avanzado.

2 comentarios:

  1. Buenos días. Felicidades por la objetividad de las narraciones. Queremos acercarnos al Aneto a mediados de septiembre fecha para la que ya habrá caído un poco de nieve en zonas altas. La intención es llegar desde el puente de Coronas y la duda es que tramo de hielo glaciar nos puede tocar cruzar y si efectivamente se puede remontar el tramo final hasta la cumbre pegados a la punta Oliveras sin pisar hielo. Muchas gracias.

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  2. ¡Hola Atila!
    Trato de ser objetivo y espero lograrlo aunque sea medianamente y desde la subjetividad con que contemplo el lugar en el momento.
    Ya ha nevado por encima de los 2800 al menos en Ordesa. No sé cómo irá por Benasque.
    Subiendo por Coronas estaba completamente limpio hasta el Ibón Coronado. de allí para arriba había una importante franja limpia de hielo y nieve en la base de Oliveras-Arenas que creo permitía de manera más o menos cómoda, según costumbre, alcanzar las pedreras por encima del estrangulamiento clásico que ya estaba limpio. De hecho debajo del estrangulamiento todo el mundo ponía y quitaba crampones. De allí para arriba completamente limpio
    También he de decirte que suele ser más cómodo poner y quitar crampones. Yo lo he hecho de las dos maneras.
    ¡Que tangáis un buen día!

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