29 dic. 2014

81-14. PUNTA BACIALS EN OROEL. 28-12-2014.

 
Punta Bacials.

Parador de Oroel, Collado de las Neveras, Arista Oeste, Punta Bacials, Collado de las Neveras. Peña Oroel y Descenso por las Neveras.

28-12-2014.

Salida 10 h. Llegada 14 h.

Sol.

Muy fácil.

Ascensión.

 Pablo y Miguel Bandrés, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Bacials procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 
            Han anunciado para hoy alertas varias todas ellas casi mortales.  ¡A ver cuando se enteran de que las borrascas que vienen del norte no suelen dejar nieve prácticamente!

            Pablo quiere meneo antes de marchar a Inglaterra que allí la tierra es muy llana y cuando le preguntan por la mañana no tiene ninguna duda.
 
Oroel desde la Val Estrecha.
 
            Son las diez y media de la mañana cuando llegamos al Parador de Oroel a 1180 metros de altitud. Hemos pensado en algo próximo del Prepirineo  pues tanto Telera como Tendeñera y no digamos el Pirineo Axial y el Fronterizo están demasiado cubiertos, con precipitación de nieve y con bastante viento.

            La mañana está fresca y el camino en la Norte de Oroel que tomamos tranquilamente no nos va a meter en sudores ya que es muy sombrío.

Debajo de las Neveras hay tres dedos de nieve.
 
            A media pared que subimos por el camino vuelta a vuelta empieza a aparecer  la nieve tanto sobre las ramas de los abetos como en el camino, haciéndose más abundante conforme ganamos altura y nos aproximamos al Collado de las Neveras. Han aparecido los cantos rodados propios de los conglomerados de pudingas y la roca está desnuda y helada, lo que no supone mayor problema subiendo aunque a la bajada será otra cosa.

Peña Oroel desde el Collado de las Neveras.
 
            Alrededor de las once y media alcanzamos el Collado de las Neveras situado a 1670 metros de altitud y el sol para ascender un corto trozo de pared y orientarnos al este.

En la Arista de Oroel.
 
            Hay un camino que recorre la cabecera de la sierra al abrigo del viento, que nos propicia consistente música de abeto y que nos va a regalar un rato inimaginable unos minutos antes.

Una de las Neveras de Oroel.
 
            Llaneamos primero con cuatro dedos de nieve, pasamos junto a las neveras de la cresta y ascendemos los suaves resaltes que nos conducen a Punta Sora a 1707 metros de altitud.

A Bacials con sonido de viento en el abetar.

En los Praderíos de Punta Bacials cubiertos de nieve.
 
            Desde la alargada cima contemplamos  el deprimido praderío que conduce a Bacials e iniciamos un suave descenso que terminará en un pequeño collado en el que arranca un camino que baja por la cara norte mientras que nosotros abandonamos la arista e iniciamos el ascenso que realizaremos sobre una capa de nieve un poco más consistente.

Cima de Punta Bacials.
 
            Progresando entre crecidas matas de boj subimos alrededor de 70 metros y alcanzamos la redondeada y amable Cima de Punta Bacials situada a 1689 metros de altitud cuando son las doce y diez. Nos ha costado cuarenta minutos de las Neveras hasta aquí.

La larga Arista de Oroel desde Bacials.
 
            Hacemos algunas fotos y nos volvemos en descenso hasta la arista, lugar abrigado en el que echaremos un café con un dulce.

Deliciosa y soleada mañana en la Arista de Oroel.
 
            Luego hay que deshacer todo el camino que hemos hecho por la arista con el beneplácito del sol y la ausencia del viento. Nos cuesta otros cuarenta minutos.

Inicio de la Arista este de Oroel.

            Es la una cuando llegamos al Collado de las Neveras y proseguimos arista adelante hacia la Cruz de Oroel, Pablo no ha estado nunca y le apetece.

Pino helado en la Este de Oroel.
 
            Avanzamos por la arista contemplando un reducido paisaje pues las nieblas bajan muy abajo y ascendiendo suavemente nos asomamos a la norte de la peña para recorrer visualmente la faja intermedia y la arista norte a la que tenemos que volver algún día.
 
Casquete Somital Este de Oroel.

            Es la una y media cuando alcanzamos la Cima de Oroel situada a 1770 metros de altitud. En la cima corre el viento y el personal se apretuja a la cruz vestida con bandera de hielo.

En la Cruz de Oroel.

            Hacemos unas fotos y nos hacen alguna, nos ventilamos cinco minutos y nos vamos para abajo pues no hay gran cosa que ver más allá de San Salvador y Cuculo al oeste y Erata, Oturia y Cancias al este con permiso de las intermitentes nieblas.

La Punta Oeste de Oroel y detrás San Salvador y Cuculo.
 
            Bajamos por el camino del fondo y tras dejar a nuestra derecha la bajada a la Virgen de la Cueva nos metemos Neveras para abajo.

Pino helado en la Sudoeste de Oroel.
 
            La parte alta de las Neveras está muy helada, no es nada nuevo, y la pasamos con cuidado y con algún pequeño resbalón. Luego desaparece el hielo y ya más relajados continuamos para abajo llegando al coche cuando son las dos y media.

            Sin querer queriendo nos hemos metido 900 metros de desnivel en una jornada que le hemos robado al mal tiempo pronosticado y que ha resultado más agradable de lo que nosotros esperábamos y al paso hemos celebrado el octavo aniversario del “ilustre chaquetazo de mi chica.”

            A las tres en casa por la Val Estrecha y otro día más aunque quizás tenga que esperar hasta el próximo año

Para ver más fotos.           

 

27 dic. 2014

LA GRAN EVASION.


THE GREAT SCAPE.

Carátula de la película procedente de Google.


La Gran Evasión, titulo con el que algunos chicos de los años 50 fuimos decididamente seducidos, es una película americana dirigida por John Sturgues en 1963 y protagonizada por un racimo de artistas de la talla de Steve Mcqueen, James Garner, Charles Bronson o James Cobur entre otros.

Aquellos chicos contemplamos una grandiosa película de aventuras en technicolor que narraba las vicisitudes por las que pasaba un colectivo numeroso de oficiales prisioneros, americanos e ingleses, que son reunidos en un campo de concetración por los nazis cansados de sus frecuentes intentos de fuga.

Otra carátula con Steve McQueen procedente de Google.

Planean a lo largo de un año un primer intento de fuga que fracasa y un segundo posterior a base de tres túneles que terminará con éxito con lo que el personal asistente respirará aliviado.

Tres túneles suponen mucha tierra removida que hay que realojar en… un huerto que organizan delante de los barracones  y muchos golpes y ruidos, injustificables  en medio del silencio del campo, que disimulan formando un coro que ensaya un sencillo villancico también delante de un barracón pues llega la Navidad.
La banda sonora de Elmer Berstein mantiene la tensión a lo largo de toda la película, es su objetivo; el Villancico, The Twuelve days of Chistmas es como una canción de corro rítmica y repetitiva que alguna vez hemos escuchado pues se trata de un Villancico Tradicional. No he podido localizar la banda sonora pero aquí podéis escuchar una parodia muy americana: 
Escena de la película ensayando delante del barracón procedente de Google.
Pero yo prefiero la finura y la rotundidad del dueto en  la versión del tenor Plácido Domingo y la soprano Sissel. ¿Qué lo disfrutéis!

26 dic. 2014

80-14. UNA DE BELENES EN LA NAVIDAD 2014. 21 y 25-12-2014.


 
 

En la Cueva de Santa Orosia.
 
San Román, Cueva de Santa Orosia y Ermita de Santa Orosia e Isún y Mallata de Isún.

21 y 25-12-2014.

Salidas 09 h. Legadas 16 y 13 h.

Sol.

Muy fácil.

2 d.
 
Senderismo.

2 Grupos numerosos.

Mapa de Santa Orosia procedente de Prames. Vía en amarillo.

            Como todos los años y van un montón ya, llega Diciembre y nuestra tradición  de colocar los Nacimientos en Santa Orosia. Suelen coincidir con el domingo anterior a la Noche Buena y son varios por estos andurriales.

            Los Mayencos de Jaca y la Chen de Biescas lo hacen este año el 21 de Diciembre y también GMS y la Peña Edelweis, ambos de Sabi que lo hacen en Santa Orosia.

            Nosotros no tenemos el don de la ubicuidad y subiremos al de la Cueva de Santa Orosia.

Senda de Sanromán a Santa Orosia.

            Para ello nos desplazamos a San Román y tomamos el camino que en su día recuperara un grupo de GMS sobradamente conocido por la realización de tareas similares y con él nos vamos al Puerto.
Nieblas sobre el Gállego.

            Somos alrededor de dos docenas entre los que hay un buen número de críos y jóvenes y un par de chiquiperros  los que  partimos del pueblo, atravesamos los campos y la zona de margas azules y siempre en dirección nordeste alcanzamos la base del roquedo y barranco arriba y vuelta a vuelta ganamos altura hasta alcanzar el Puerto de Santa Orosia.
 
Bajando por el Puerto hacia la Cueva.

            Se trata del camino más corto para llegar a la Ermita pero antes hemos de ir hasta la Cueva y para ello atravesaremos el praderío muy vestido de boj y de genista, siguiendo el, horripilante y poco respetuoso con el medio, tendido alta tensión que en veinte minutos nos depositará en el Cauce del Barranco de Santa Orosia.

            Cruzamos el barranco por la pasadera y con las frontales nos introducimos en la Cueva.

            Hay que reptar unos metros  sobre la arcilla húmeda que nos cochinea un poco pero enseguida nos ponemos de pié y nos acercamos a una zona de columnas donde habitualmente colocamos las figuras del Nacimiento, encendemos unas velas, malcantamos algún villancico y tras las fotos de rigor nos marchamos para afuera.

En la Entrada a la Cueva de Santa Orosia.
 
            Luego, en dirección oeste y en suave ascenso alcanzamos la pista en la revuelta y tras recoger unas ramas secas de boj nos llegamos a la Ermita de Santa Orosia mientras que Fodo y Celia se echan un baño celérico en las pozas del barranco y Miguel con Gabriel se van para abajo pues tienen otras devociones.

            Hacemos fuego en el hogar del refugio adosado a la Ermita, llegan Alvarito y Adela y en animada conversación nos hartamos de longaniza, chorizo, costillas, panceta y secreto asados mientras que lo vamos remojando con poncho. Luego vendrán para rematar el banquete, los empanadicos, turrones y cafés.

Bailando el Paloteo en la Ermita de Santa Orosia.
 
            Hace un día casi veraniego, de los que no entrarán más de tres en docena y después de la comida hasta nos bailan un paloteao los jovernzanos del grupo que para eso han subido los palos de senera, en castellano griñolera.

            Luego de recoger y el refugio y limpiarlo, entramos la leña sobrada para que no se remoje y nos vamos de vuelta por el mismo camino.

La Punta del Mallo de Santa Orosia desde San Román.
 
            El descenso a San Román lo hacemos disfrutando del sol de la tarde y a buen ritmo. Ha sido un agradable paseo con 600 metros de desnivel en un día meteorológicamente inenarrable.

            Me gustaría algún año bajar a las Gorgas de San Julián  en la mañana del día de Navidad  pues en tan significado lugar celebran la misa los de Peña Guara y el lugar tiene especiales connotaciones al menos para nosotros. Pero esa mañana está destinada ya tradicionalmente para ascender hasta la Mallata de Isún y visitar el Nacimiento del GMS.

            Somos un reducido grupo, este año una docena, los que nos reunimos a las nueve de la mañana en Isún. Es la mañana del día de Navidad y vamos a quemar un poco la cena de la Noche Buena y de paso a hacer gana para la comida pues ya se sabe de la tradicional costumbre de devorar más que comer sobradamente.


En el Camino de Isún.
 
            Tomamos el Camino del Puerto que saliendo del pueblo en dirección nordeste se introduce en el pinar donde la mañana que ha sido sencillamente fría se vuelve  suficientemente cálida al abrigo del arbolado.

Los Capitiellos de las Vales Estrecha y Ancha.
 
            Subimos quien más quien menos con el cerebro ocupado entre los aguatillos del camino frecuentes y consistentes y el recuerdo de Felix que ya no está con nosotros pues emprendió no hace mucho su eterno camino por esos montes que tanto amó, que con tanto gozo disfrutara y en los que con tanta dedicación y mimo cuidara sus caminos.

Oturia y discreta Otal.

            En una hora alcanzamos la entrada al Puerto y volviendo al sudeste nos acercamos a la entrada de la Mallata de Isún.

Entrando a la Mallata de Isún.
 
            La Mallata es una enorme fisura que recorre horizontalmente la Pared Sur de la Punta del Mallo unos metros por debajo del emplazamiento de las antenas de telefonía y repetidores instalados en la punta. Se trata de un abrigo natural utilizado antaño para el ganado y que propicia un resguardo cubierto para buenos rebaños de ovejas que en su día comerían en el puerto. Actualmente se instala allí el Nacimiento bajo lo estrella luminosa que se enciende cada Navidad.

Nacimiento de la Mallata de Isún.

La docena de Navidad.
 
            Hacemos unas fotos y mientras que el personal se da la vuelta yo recorreré la parte este de la mallata para subir el paredón de conglomerados por una rampa asequible y echar una visual al Puerto.

Rampa directa al Mallo de Santa Orosia.

Oturia y la Sur de Tendeñera desde la Punta del Mallo.
 
            Cuando llego de vuelta han marchado con la brisilla que nos ha acompañado en la parte alta y tras recorrer el pasillo de entrada se han sentado al amor del sol para echar un bocado. Bueno, un bocado salado, otro dulce, unos tragos de poncho, champán… nos pasamos un pelín pues es Navidad.

Fotos a la hora del papeo.

            Se está de cine al solecillo de la mañana tamizado por unos cirroestratos elevadísimos pero hay que volver pues nos espera de nuevo la Comida de Navidad a la que no se puede faltar.

La Mallata de Isún desde la parte alta del camino de descenso.
 
            El descenso comienza tranquilo pero ya se encargará José Luis y Angelines que marcha detrás  con trotecillos de gorrión de meternos en vereda. Pero como nos la sabemos…

            Otro paseo más con 600 metros de desnivel, una mañana agradabilísima en buena compañía, propósitos de organizarnos un poco más para el próximo año y buenos deseos para el 2015 de los montañeros y de los otros entre los que preferimos la salud.

            ¡El año que viene no faltaremos!

 

 

22 dic. 2014

FELICIDAD EN EL DIA DE LA SALUD.

          Es 22 de Diciembre, el día en que los españolitos, mayoritariamente juegan y jugamos  a la lotería  esperando tentar la suerte en este día del sorteo.
          La lotería le toca a alguno y alguna vez, pero no suele ser el caso por lo que hoy también es el día de la salud de la mayoría y eso si que es una suerte aunque no la solemos valorar hasta que nos invita su ausencia.
          Si no nos ha tocado la lotería en el sorteo de hoy yo os deseo salud que os traiga felicidad no solamente en estas Fiestas Navideñas que están ya al caer sino que se prolonguen en el próximo año 2015 y se cumplan esos tan anhelados deseos y los otros también.
 
 
          Ala pues,
 
FELICES PASCUAS Y PROSPERO AÑO NUEVO 2015

20 dic. 2014

79-14. SECUS. 19-12-2014.

La Noroeste de Secús.

Oza, Camino del Barranco de la Espata, Refugio de Acher, Majada y Puerto de Acher, Cara Noroeste y Arista Oeste. Descenso por el Corredor del Collado Taxera.

19-12-2014.

Salida 09 h.

Llegada 16 h.

Sol.

Fácil.

Ascensión.

 Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Secús procedente de Iberpix. Vía en amarillo.
 

            Secús es uno de esos picos, los hay muchos, situados podríamos decir, en medio de la nada.  El personal suele ir al Castillo de Acher y a Bisaurín y pare usted de contar. ¡Quién va a Anatera,  a Costatiza o a Secús!

            Algún despistado hace los Puntales de Secús o de Agüerri y, consecuentemente cuando uno se plantea ir a estos lugares pues lo hace a su manera de tal forma que no suele haber una ruta de las normales de libro.

            A Secús se puede subir  por Gabardito, camino que conocemos, desde les Forges de Abel por Estanés que nos parece excesivamente largo, desde Guarrinza por los  Barrancos del Barcal o de la Plana pero nosotros lo haremos desde Oza aunque sea el punto de partida ás bajo de todos ellos. Hace tiempo que no hemos ido por allí.

            Son las nueve y cuarto de la mañana del 19 de Diciembre de 2014 cuando llegamos a Oza y nada más pasar el Puente sobre el Aragón Subordán aparcamos junto al cartel que indica el Camino al Castillo de Acher. Hay un pequeño sitio a 1120 metros de altitud, en los alrededores hay muchos más. Las nieblas se han quedado abajo.

Camino hacia el Puerto de Acher.
 
            Entre viejos recuerdos de mi estancia infantil en el Campamento Ramiro el Monje, tomamos el camino que en dirección sudeste se acerca hacia el Barranco de la Espata para enseguida alcanzar la pista de tránsito restringido que nace en la Fuente de Oza y atravesándola alargarse en suave ascenso por medio de un abetar que enseguida se convertirá en hayedo.

Llegando al Barranco de la Espata.
 
            El camino muy amplio se marcha hacia el Puente del Sil pero mostros proseguimos ladera arriba siempre por la Orilla Derecha del Barranco de la Espata. Lleno de hitos y alguna vieja marca de pintura se articula en un par de suaves resaltes alargándose luego, también en muy suave ascenso, por un hayedo claro hasta que se decide a cruzar el barranco sobre los 1450 metros de altitud, lugar desde el que contemplamos entre hayas las luminosas paredes de Peña Forca.

            Tras pasar varias ramas del barranco el camino se sirve de abundantes zetas para progresar en fuerte ascenso por una ladera bastante inclinada siempre entre torrentes en los que hay nieve alojada por el viento. Son alrededor de 200 metros de desnivel, que no recordábamos, y que se hacen pesadillos  en busca de liquidar el hayedo y entrar en el Praderío de Acher cosa que iniciamos continuando el ascenso por un camino limpio de pizarras granates que está helado al igual que la nieve residual que sorteamos sistemáticamente.

En el Puerto de Acher.
 
            El praderío se allana y nos saca al sol en las inmediaciones del Refugio de Acher, estamos a 1750 metros de altitud. Las luminosas paredes del Castillo de Acher quedan al nordeste llenas de luz y color, atrás al oeste ha quedado Oza en el fondo oscuro y por encima la brillante nieve de Peña Forca, Chipeta y Ansabere; por delante y al este se extiende  el Barranco del Borregueril de Acher articulando el praderío del mismo nombre que nos ha de llevar hacia el Puerto de Acher.

            Hay un tomate bastante largo y sombrío pues los Paredones de Costatiza proyectan una profunda sombra sobre el valle cubierto de nieve en su mitad superior. Al sur del collado se asoma Secús vestido de blanco vaticano.

Anatera y Secús escoltando al Puerto de Acher.
 
            Hemos echado hora y cuarto hasta aquí  y ahora toca llanear en busca de la orilla derecha del barranco siguiendo trochas de animales que nos sumergen en la sombra y nos llevan de torrentillo en torrentillo en los que hay residuos de nieve algo dura que pasamos con cuidado o faldeamos.

            Al final hay que atravesar el barranco cuando ya hemos rebasado el Castillo de Acher y nos aproximamos a su arista sudeste que vendrá a morir al Puerto de Acher que es hacia donde nos dirigimos en principio.

El Puerto de Acher es nuestro objetivo.
 
            Transitando nieve con cierta continuidad pues el viento nos ha dejado pasillos limpios,  atravesamos el barranco por encima de los 1850 metros de altitud y tomamos un lomo central que nos dirige en muy suave ascenso hacia nuestro objetivo.

            Van a ser las doce menos cuarto cuando aprovechamos una rayada de sol  que llega al lomo de pizarras que transitamos  para detenernos a  almorzar. La mañana es espléndida, bastante cálida para las fechas en las que nos encontramos pero a la sombra la brisa es frescucha de tal forma que las manos se atontan un poco sin guantes.

            Un cuarto de hora más tarde continuamos camino que nos introduce definitivamente en la nieve y aprovechando el final de la zona soleada nos ponemos los crampones comprobando la doble torpeza de la falta de práctica y del entumecimiento de los dedos.

Hacia abajo en el Barranco del Borregueril de Acher.

            Un precioso y ondulado campo de nieve nos permite ganar altura cómodamente acompañados del rítmico chasquido de los crampones sobre la costra helada de la nieve trayéndonos el inevitable recuerdo del inicio de nuestro camino al Allalinhorn entre un sinfín de similares.

Anatera Alta desde el Puerto de Acher con nieve refulgente.
 
            He contemplado repetidamente el corredor de Taxera y no termina de convencerme. La Cara Noroeste de Secús es más amplia y aunque tiene un muro intermedio trataremos de negociarlo en travesía por lo que aprovechando algún barranquillo ganamos altura hasta situarnos en el Puerto de Acher situado a 2160 metros de altitud cuando son las doce y media.

            La nieve tiene una costra cristalina que refulge a la sombra de manera escandalosa advirtiéndonos de que hay que andarse con cuidado en estas primeras maniobras de la temporada en caras norte.
 
La Noroeste de Acher con la huella del rebeco desde el collado norte.
 
            En dirección sudoeste vamos a iniciar una larga diagonal ascendente que nos permitirá atravesar la falda de la pared siguiendo las huellas de un rebeco. Cortamos enseguida la diagonal tomando un corredor algo tieso que nos permite rodear unas afloraciones rocosas con muy poca nieve y proseguimos con nuestra diagonal unos metros más arriba.

            La nieve está a tramos muy dura y en las zonas alomadas te da esa cosa que te invita a agradecer los tramos en los que blandea un poco y llegados a la parte alta de la pared la atacamos de frente. Se trata de un muro muy erguido, de alrededor de 40 metros, que subimos con puntas de crampones y cuchilla de piolet y que nos sacan al sol que nos recibe en un  rellano intermedio de la pared.

A la Salida del Muro de la Noroeste de Secús.
 
            Podemos atravesar el rellano y tomar un corredor erguido que nos puede conducir directo a la cima pero no tiene demasiada nieve por lo que preferimos atravesar el rellano en suave ascenso para buscar en diagonal la  arista oeste del pico.

Casquete Somital de Secús desde el rellanito en la nordeste del pico.
 
            La falta de nieve nos obliga a recortar en la pared para seguir pasillos de nieve por lo que la arista no la alcanzaremos hasta las inmediaciones de la cima.

En la Arista Cimera de Secús con el Puntal de Agüerri a la espalda.
 
            Es la una del mediodía cuando alcanzamos la Cima de Secús. Se trata de una cima alargada en forma de arista prácticamente horizontal y situada a 2351 metros de altitud. Contrasta su vertiente sur prácticamente limpia de nieve con la norte nívea y vaticana.

Puntal de Secús y Bisaurín desde Secus.

En la Cima de Secús.
 
            Hacemos fotos de Bisaurín escoltado por el Puntal de Secús y el de Aguerri; Lenito y Peña Forca; Chipeta, Acherito, Petrechema, Mesa y Anie; el Midi oscuro en medio de un mar distante de cumbres blancas: Pallas, Balaitus, Infiernos, y Argualas; el Castillo de Acher, Anatera, Aillari, Arlet, Arri y Acue-Gebedeille y aquí mismo Costatiza aguerrida y espléndidamente vertical.

            Un cuarto de hora después, se está de vicio aquí, nos vamos para abajo royendo dudas. No tengo claro si desandar el desagradable camino conocido o bajar por el Corredor del Puerto de Taxera.

            El collado, que no se ve desde aquí al estar algo profundo y escondido por un promontorio pelado que suponemos complicado para no quitarse los crampones, podría ser la clave pero… Llegando al rellano me decido a largarme hasta la cabeza del promontorio.

Costatiza e inicio del descenso desde el rellano en la Noroeste de Secús.
 
            De camino aparece una faja situada al este de la cabecera del promontorio que se alarga suavemente en descenso y a priori viene de perillas ya que en lugar de asomarme al corredor por roca lo puedo hacer por nieve y muy abajo, tanto que cuando me asomo al corredor estoy a la altura del collado.
 
Costatiza y el Puntal de Agüerri asomándose por el Paso de Taxera.

            Llamo a Rosa para que baje pues he visto prácticamente todo lo que quería ver.

Entramos al Corredor Este de Costatiza por debajo del Puerto de Taxera.
 
            Descendemos suavemente hasta un pequeño espolón mixto y desde allí nos introducimos cómodamente por su ladera derecha al corredor que alcanzamos casi en la mitad del mismo.

Bajo el estrangulamiento del Corredor al Puerto de Taxera.
 
            Descendemos unos metros por la pedriza y atacamos el estrangulamiento con pasillos de nieve que solamente tienen como punto más complicado una corta y erguida rampa que bajamos apoyados en la pared derecha, luego un pequeño cono de nieve un tanto erguido nos deposita en medio de la pared ya fuera del corredor. La nieve no está tan dura como en la subida al estar menos transformada y se baja de cine de cara al valle.

            La pared es larga  pues no en vano el collado estará sobre los 2200 metros  y aunque el corredor ha sido corto hemos de buscar el camino de subida sobre los 1900 metros de altitud.

Nuestro descenso de Secús por el Corredor al Collado de Taxera.
 
            Enseguida abandonamos la vertical de descenso que nos depositaría en el fondo del barranco algo abajo y practicamos una diagonal paralela a la de ascenso pero en sentido contrario al objeto de llegar al barranco antes de que se ahonde.

            La diagonal en pendiente inclinada nos hace familiarizarnos  con esa sensación de tobillo-crampón que ya teníamos algo olvidada y nos deposita en el barranco del que saldremos por un corto y vertical muro que subimos a punta de crampón.

La Vía del Bloque Empotrado al Castillo de Acher.
 
            Salimos del barranco justamente en frente de donde nos hemos puesto los crampones. Y retomado el camino nos vamos para abajo alargando ahora la nieve todo cuanto podemos, incluso alternando algún tramo de praderío sin piedras que sigue helado.

La Mesa que te espera Juanillo.
 
            Hasta cruzamos la última rama del barranco que baja del Collado del Barcal y allí nos quitamos los crampones, guardamos los piolets y nos vamos praderío abajo al encuentro del sol.

            Son las dos y media de la tarde cuando nos sentamos al sol a comer mientras echamos la vista a Secús que se ha quedado allá atrás e imaginamos  la Solana de Costatiza que no debe tener un paso demasiado cómodo para volver para aquí.

Chipeta Alta desde el refugio de Acher.
 
            Alrededor de las tres continuamos camino atravesando los neverillos de la mañana ahora blandos y nos llegamos al Refugio de Acher que está inhabitable y  cochino hasta para los animales.

Castillo de Acher desde encima del hayedo del barranco de la Espata.
 
            Luego retornamos un poco para tomar el camino en el praderío que se hunde en busca del hayedo, nos despedimos del sol y nos sumergimos en el hayedo. El camino todavía está un pelín duro.

            Entramos en el hayedo en el que anidan unas viejas y aisladas hayas “acentelladas”; bueno, Antonio Machado más poéticamente dice “hendidas por el rayo” aunque  yo prefiera el término más próximo sin desdeñar la finura del poeta andaluz y universal; y acompañadas de infinitos retoños que crecen como los pelos  de la cabeza robando descaradamente  el ámbito del praderío.

            Luego el camino se va para abajo, cruza el Barranco de la Espata y todavía nos sacará al sol aunque sea brevemente en la parte baja del hayedo cuando se convierte en abetar.

            Son las cuatro de la tarde cuando llegamos al coche. El paseíllo se ha cobrado 1250 metros de desnivel y nos ha metido un ratito en el invierno en un día de privilegio otoñal. De momento la nieve no baja y habrá que ir a buscarla con cuidado pues antes de lo que deseemos será más hielo que nieve.

            ¡Te hubiera gustado Juanillo! pero no te preocupes pues hay más días que longanizas.